jueves, 24 de noviembre de 2016

Revisión del Funcionamiento de un Armario de Regulación de Gas

Para comprobar el correcto funcionamiento de un conjunto de regulación se deben realizar las siguientes operaciones.
Armario con conjunto de regulación A-6
En un armario o un conjunto de regulación encontramos diversos elementos de regulación, seguridad y en ocasiones de contaje:

Componentes de un A-6 unifamiliar
Componentes: 1. Llave de entrada. 2. Toma Peterson. 3. Filtro. 4. Regulador (normalmente con válvula de seguridad, VAS, activada o desactivada, y seguridad por máxima presión, VISmax). 5. Llave de contador. 6. Seguridad por mínima presión, VISmin. 7. Toma de débil calibre. 8. Codo o racord de salida. 9 Armario de protección. 

Si la acometida es de presión MOP 5 bar (presión superior a 2 bar e igual o inferior a 5 bar), se deberá realizarse una operación de barrido previo del tramo de tubería que accede al regulador.

Con ello se reducirá el riesgo de entradas de partículas al regulador durante la puesta en marcha.

Esta operación consiste en realizar un enérgico barrido del gas hacia la atmósfera exterior, pero sin alcanzar al regulador que deberá tener la VIS-max activada o bien deberá haberse quitado durante la operación.

El barrido podrá realizarse a través del tapón del filtro, o bien, habiendo quitado provisionalmente el regulador por la salida del filtro, en cuyo caso se limpiará el mismo antes de iniciar las operaciones de comprobación del conjunto de regulación.

Esta operación de barrido será interesante en los siguientes casos:
  • Una nueva instalación.
  • Reapertura tras una modificación.
  • Tras unas obras en la canalización si esta es de MOP 5.

Revisión del funcionamiento de un conjunto de regulación.

Se deberán realizar las siguientes comprobaciones:


1. Observar que el regulador se encuentre precintado.

2. Observar en la placa de características del conjunto de regulación los siguientes datos:
  • Caudal.
  • Presión admisible a la entrada.
  • Presión nominal de salida.
  • Presión de accionamiento de la seguridad por mínima, VISmin, si existe.
  • Presión de accionamiento de la seguridad por máxima, VISmax.
  • Presión de accionamiento de la válvula de seguridad, VAS, si está activada.
  • Si no corresponde lo indicado en la placa con lo instalado se debe solicitar el cambio.

3. Para realizar las pruebas se cerrará la llave de salida.

4. Rearme de la VISmax.
  • Se despresurizará la salida, para ello se abrirá el purgador existente aguas abajo del regulador.
  • Se tirará del pomo de la seguridad por máxima.
  • Se abrirá la llave de entrada, manteniendo abierto el purgador para evitar que salte nuevamente.
  • Cerraremos el purgador.

5. Disparo de la VAS.
  • Se cierra la válvula de entrada.
  • A través de un purgador, situado tras el regulador, se subirá la presión con la pera insufladora.
  • Se comprobará el disparo, y la presión a la que se produce, de la VAS en función de la presión de servicio.
Para 22 mbar disparará entre 40 y 50 mbar.
Para 55 mbar disparará entre 72 y 88 mbar.


Se repetirá la prueba 3 veces.
6. Comprobación de la VISmax.
  • Se cierra la válvula de entrada.
  • Se mantiene taponada la VAS, para evitar que accione.
  • A través de un purgador situado tras el regulador se subirá la presión con la pera insufladora.
  • Se comprobará el disparo en función de la presión de servicio.
Para 22 mbar se accionará entre 63 y 77 mbar.
Para 55 mbar se accionará entre 112 y 137 mbar.


Se repetirá la prueba 3 veces.

7. Comprobación de la VISmin.
Sólo la encontraremos en conjuntos de regulación para usos individuales con presión de salida 22 mbar.
  • Se cierra la válvula de entrada.
  • Se despresuriza lentamente abriendo un purgador tras el regulador.
  • Se observará que la válvula dispara.
  • Se abrirá la válvula de entrada.
EL REGULADOR NO DEBE REMONTAR.


Se repetirá la prueba 3 veces.

8. Comprobación del correcto funcionamiento del regulador.
  • Con la válvula de entrada abierta se abre un purgador situado tras el regulador.
Se comprobará que la presión desciende levemente.
  • Se cerrará el purgador.
  • La presión aumentará y se mantendrá:
Si la presión nominal son 22 mbar, podrá quedar entre 22 y 28,6 mbar.
Si la presión nominal son 55 mbar, podrá quedar entre 55 y 71,5 mbar.


Se repetirá la prueba 3 veces

Resumen de tolerancias de la presión de los componentes de un conjunto de regulación según su presión nominal de salida.




martes, 22 de noviembre de 2016

Curso Operaciones Básicas de Electricidad

Objetivo

Este es un curso ideal para profesionales del mantenimiento, fontaneros e instaladores térmicos. Pues el alumno tiene la oportunidad de aprender las nociones básicas de electricidad para desarrollar en su puesto de trabajo.

Durante el curso el asistente aprenderá a realizar pequeños cableados eléctricos, realizar comprobaciones eléctricas, aprender a utilizar polímetro y/o pinza amperimétrica.

Al finalizar el curso el asistente sabrá medir tensión, intensidad y resistencia, así como comprobar la continuidad de los conductores, y realizar correctamente la conexión de termostatos, contadores de horas y relés de maniobra. Así como interpretar y seguir las conexiones de un cuadro eléctrico de una caldera, u otro esquema de conexiones eléctricas.

Duración


Esta formación precisa 12 horas aproximadamente para su correcto desarrollo.

Para una dosificación correcta del aprendizaje se realizará normalmente en 3 jornadas.

Modalidad

Presencial.
Grupo entre 8 y 12 alumnos.

Fechas previstas

En este momento aún no está programado, pero si te interesa, apúntate a través del enlace de inscripción, y cuando tengamos un grupo, te avisaremos.

Profesor

Javier Ponce
Ingeniero Técnico Industrial.
Graduado en Ingeniería Eléctrica.
Instalador Electricista Especialista nº 0201465.

Programa formativo

1.  Circuito eléctrico.
¿Qué es un circuito eléctrico?. Fase, neutro y conductor de protección.
Conductores.
Elementos de maniobra.
Receptores. Interruptor y conmutador.
2.  Conexionado de elementos de maniobra en circuitos de calefacción.
Maniobra de un termostato de ambiente.
Termostato de inmersión y de seguridad.
Pirostato.
3. Conexionado de elementos de control.
Contador de horas de funcionamiento.
Programador horario.
 4.  Uso del polímetro y pinza amperimétrica.
Medición de tensión. Divisor de tensión.
Medición de intensidad. Uso pinza amperimétrica. Divisor de corriente.
Continuidad. Identificación de cables.
Medición de resistencia.
Precauciones.
5.  Relé de maniobras.
Funcionamiento. Tipología.
Conexionado.
Prácticas de montaje
6. Esquemas eléctricos.
            Interpretación esquemas eléctricos. Maniobras.
Cuadro eléctrico calderas.
7.  Centralita solar. Sondas.
            Diferencia entre sonda y termostato. Tipos de sondas.
            Relación temperatura-resistencia.
            Comprobación de sondas.
8.  Equipos inalámbricos.
            Prestaciones y funcionamiento.

Requisitos previos


Se requiere experiencia en instalaciones térmicas y/o de fontanería, con la finalidad de conocer los elementos de maniobra que se mostrarán.

Documentación

El alumno recibirá los apuntes necesarios para el seguimiento de las clases, ejercicios prácticos, libreta y bolígrafo.

FORMATEC dispondrá los kits necesarios, herramientas e instrumentos necesarios para el seguimiento de la acción formativa. Así cada alumno tendrá en el taller de prácticas todo lo necesario para su desarrollo en grupos de 1-2 personas.

Precio

El precio del curso por alumno será de 200 €.

Matriculaciones

Puedes matricularte haciendo click aquí.


Te enviaremos tu albarán de matriculación, enviándote información para su formalización (pago), que podrá ser mediante transferencia, visa o PayPal

Curso bonificable

FORMATEC está dado de alta como entidad de formación ante el Servicio Público Estatal, pudiendo realizar la tramitación para la bonificación de la acción formativa realizada por trabajadores del régimen general a cargo de sus cuota a la Seguridad Social, para lo que deberán solicitárnoslo con una antelación mínima de 8 días, y participar activamente durante el curso, superando, además las evaluaciones dispuestas en el mismo.





lunes, 21 de noviembre de 2016

Valores Óptimos Combustión

Los mantenedores de generadores de calor, que obtienen la energía térmica mediante combustión, deben evaluar periódicamente este rendimiento de la combustión.

La reacción de oxidación entre el hidrocarburo y el oxígeno del aire producirá unos productos de la combustión y una energía en forma de calor y luminosidad.

Cada combustible tiene una composición química distinta con una proporción diferente de átomos de carbono y de hidrógeno, por lo que el resultado de los productos de la combustión será distinto, así como la cantidad de oxígeno necesaria para su combustión.

Los valores de aire teórico necesario para la combustión (poder convuriboro) son:


Así si se combina 1 m3 de gas natural con 9,31 m3 de aire teóricamente se produciría una combustión perfecta de aparecer una chispa (energía de activación).

A esta combustión se le denomina combustión estequiométrica. Sólo es posible teóricamente, pues los átomos de carbono (C) e hidrógeno (H) disponen de poco tiempo en un quemador para reaccionar.

Por tanto en los quemadores actuales se forzará la entrada de un poco más de aire (exceso de aire) respecto del teórico para obtener una combustión completa.


Principalmente en una combustión aparecerán:
  • C + O2 = CO2 (dióxido de carbono).
  • H + O2 = H2O (agua, en fase gaseosa al estar a más de 100 ºC).

Además, debido a que aire contiene nitrógeno, hay un exceso de aire, la combustión puede no ser perfecta aparecerán en los productos de la combustión como el Nitrógeno (N), Monóxido de Carbono (CO), Hollín (C), Oxígeno (O), Óxidos del Nitrógeno (NOx), e incluso óxidos de azufre (SOx) si el combustible es el gasóleo pues contiene algo de azufre en su composición.

Analizando los productos de la combustión se puede determinar si la reacción de combustión ha sido completa, o bien hay inquemados, y la cantidad de calor que no se está aprovechando.

Si una reacción química completa produciría un rendimiento del 100 %, el rendimiento de la combustión, ηcmb, será:

Donde se tendrán en cuenta las pérdidas de calor que se producen por:
  • Chimenea, qhs.
  • Inquemados, por reacciones incompletas, y formación de CO en vez de CO2.
  • Radiación y convección de la caldera.

Descontadas estas pérdidas el resto del calor de la combustión se transmite al fluido portacalor como el agua (calderas o calentadores) o el aire (generadores de aire caliente).

La cantidad de calor que produce el combustible dependerá de su composición química, denominándose poder calorífico del combustible.


Estos valores deben ser contrastados con los indicados en la factura del suministro de combustible.

La diferencia entre el poder calorífico superior (Hs) y el poder calorífico inferior (Hi) es la energía del vapor de agua contenido en los productos de la combustión. Si se logra la condensación de este vapor de agua el aprovechamiento de esta energía proporcionará unas menores pérdidas y un mayor rendimiento en el generador.

El consumo calorífico del generador viene referido al poder calorífico inferior del combustible, y por ello cuando este generador tiene tecnología de condensación se pueden producir rendimientos superiores al 100 %.

Un analizador de la combustión es un equipo que mide temperatura de los productos de la combustión y a veces simultáneamente del ambiente, y además algunos productos de la combustión como el oxígeno (o bien el dióxido de carbono), y el monóxido de carbono.  

Este instrumento cumplirá las especificaciones de la Norma UNE EN 50.379, y deberá estar debidamente calibrado por el fabricante o por un laboratorio que cumpla con los requisitos de la Norma UNE EN ISO 17.025.

La calibración deberá habérsele realizado en los últimos 12 ó 18 meses según la asiduidad de las medidas, y el correcto funcionamiento del mismo.

Empleando un analizador de la combustión se obtendrá el rendimiento instantáneo de la combustión, a la vez que se verificará si la combustión es higiénica.

Con las sondas para medición de gases antes indicada y el salto térmico entre la entrada de aire al quemador y la temperatura de los humos valorará las pérdidas de calor por la chimenea. Para ello empleará una expresión de este tipo:

Donde se observa que:
  • A mayor salto térmico (Thumo – Tamb) mayores pérdidas y menor rendimiento, y,
  • A menor porcentaje de CO2, mayores pérdidas y menor rendimiento.

Por tanto para un buen rendimiento habrá que lograr la mínima temperatura de humos y el máximo CO2 en los productos de la combustión.

Del diseño de la caldera dependerá básicamente la temperatura de humos, pues las calderas con intercambiadores mayores podrán conseguir temperaturas de humos bajas (calderas de baja temperatura, y especialmente las calderas de condensación).

De la tecnología del quemador y de la mezcla aire-combustible, dependerá el porcentaje de dióxido de carbono conseguido (CO2).


Según el combustible hay un diagrama de la combustión, donde se observa una relación entre el oxígeno y dióxido de carbono presentes en los productos de la combustión. Así al aumentar uno, disminuye el otro, y viceversa.

Por ejemplo, en gasóleo el % de CO2 + % de O2 en zonas estables está entre un 16 y un 17 %.

En un ajuste de la combustión de un quemador se debe ajustar:
  • La cantidad de combustible para proporcionar el consumo calorífico que precisa el aparato.
  • La cantidad de aire para que se produzca una combustión completa del combustible, minimizando la cantidad de inquemados.

De este modo el CO2 máximo que se puede obtener en la combustión dentro de las combustiones completas será el indicado en la siguiente tabla:


Observando que siempre será inferior el CO2 real de la combustión al CO2 máximo teórico del combustible.

Los fabricantes de grupos térmicos (caldera + quemador) nos ofrecen varios datos que deberemos observar:
  • Consumo calorífico nominal, en kW. (valor referido al Hi del combustible)
  • Rendimiento nominal, en las condiciones de trabajo, expresado en %.
  • Temperatura de humos, en ºC.
  • CO2 en %.
  • CO en ppm.
  • Tiro mínimo, en Pa, mbar, o mmca (1 mbar = 10 mmca = 100 Pa).

Si en un análisis de la combustión obtenemos los valores indicados por el fabricante, el ajuste del quemador será correcto.

La evolución del CO2 y del CO al variar la entrada de aire (exceso de aire) tiene la siguiente forma:



Deberemos observar en todo momento el CO de los productos de la combustión, para localizar la zona de mínimos inquemados. Pues el CO2 al aumentar reduce las pérdidas pero puede provocar problemas de inquemados si se produce una combustión incompleta tanto por defecto de aire (zona izquierda), o por gran exceso de aire con desprendimiento de llama (zona de la derecha).

En primer lugar se revisarán las mangueras y trampa de agua del analizador para comprobar la ausencia de agua. También se observará que el filtro esté limpio.

Se conectará la manguera en la toma de humos, y la sonda de temperatura en la conexión de la temperatura de humos.

Se verificará que el drenaje de la trampa de agua esté cerrado.

Si se dispone de una sonda con 2 mangueras se conectará la segunda sonda en la toma correspondiente para medición de la sobrepresión o depresión de la chimenea.

Se arrancará el analizador en una zona de aire limpio y se observará que los valores de:
  • Oxígeno indica un 20,9 ó 21 %.
  • CO indica 0 ppm.
  • La temperatura ambiente es correcta.

En los ajustes previos del analizador se comprobará que está en fecha y hora, así como que el oxígeno de referencia es del 3 %, para que efectúe correctamente el cálculo del exceso de aire, y el valor del CO corregido (no diluido). Seleccionando el combustible con el que se van a realizar las pruebas.

El protocolo de puesta en marcha obliga a tener en marcha el aparato en máximo potencia, al menos 5 minutos (2 minutos en una revisión o inspección de gas), antes de introducir la sonda en el centro de la salida de humos.

La toma de humos estará lo más cerca posible de la caja de humos del aparato y alejado de zona de turbulencias (codos, tes,…). No existirá holgura entre la sonda y el orificio de toma de humos.


En cuanto a valores límite la normativa actual no establece más límite que 500 ppm de CO corregido (no diluido). Algunas Comunidades Autónomas los establecen en 200 ppm.

Y en cuanto a rendimiento este deberá ser lo más próximo posible a su rendimiento nominal, no permitiéndose menos de 5 puntos del indicado en su marcado energético durante la puesta en marcha del generador. Ni menos del 80 % en una prueba de eficiencia energética.

Recordemos que una buena contrastación es observar los valores indicados por el fabricante en su manual de puesta en marcha del aparato y tablas técnicas. Pues cualquier desviación indicará un funcionamiento anómalo del conjunto caldera-quemador.

Veamos algunos ejemplos de combustión:


En propano el valor de %CO2 aumentará entorno a + 1 % respecto al gas natural.
Siempre se deberá anotar la temperatura de la caldera en el momento de la analítica de combustión. Y se habrá dejado la sonda en la posición de la medida al menos 2 minutos sin que se observen oscilaciones en los valores medidos. Si se produjera esta oscilación se deberá anotar los valores máximos observados.

En una prueba de eficiencia energética la caldera deberá haber alcanzado los 70 ºC o bien estar como mínimo 10 ºC por debajo de la temperatura de trabajo.

Si quieres cuidar tu analizador, no introducirás la sonda durante arrancadas y paradas del quemador, y lo extraerás inmediatamente en caso de subida incontrolada del valor de CO.

Aspectos importantes que influyen en la combustión

En calderas alimentadas con combustibles sólidos, si se sospecha de una mala combustión (presencia de humo negro, llama muy oscura, etc) se deberá realizar una determinación previa del índice de bacharach, y sólo se empleará el analizador si el resultado obtenido está entre 0 y 1.

Realmente con las calderas de última generación no hay valores idóneos que puedan ser aplicados de unas a otras.

Queda claro que el rendimiento aumentará a medida que se disminuya la temperatura de humos, y se aumente el porcentaje de CO2 en los productos de la combustión. Pero el aumento del CO2 puede conllevar un aumento incontrolado del peligroso CO con los problemas para el hogar de la caldera y especialmente para la seguridad de las personas.

La tabla siguiente muestra a modo de ejemplo, como varía el rendimiento de la combustión en función del resultado de la combustión y la temperatura de los PdC.


Cualquier valor que podemos desear, no será factible si la cámara de combustión no lo permite, influyendo aspectos importantes como el diseño del hogar de la caldera, la superficie de intercambio, número de pasos y su estrechez, uso de turbuladores, sobrepresión que se producirá en la cámara de combustión al producirse la combustión, etc. Además influye el diseño del sistema de combustión del quemador, mezcla aire y combustible, la temperatura de ambos, etc.

Pero otros factores externos también influyen como las entradas de aire incontroladas, debidas a que las puertas no cierren correctamente.

Un elemento vital es la chimenea, pues será perjudicial tanto un exceso, como un defecto de tiro. Si el tiro es excesivo, los gases de la combustión saldrán demasiado pronto de la cámara de combustión y del intercambiador de calor aspirados por la chimenea. Y un defecto de tiro creará problemas de evacuación de los gases de la combustión, ensuciamiento del hogar, o ahogamiento de la llama.

En  calderas con combustibles sólidos, el hollín depositado en paredes de pasos de humos y el hogar de la caldera crearán una capa aislante que impedirá la transmisión de calor al fluido portacalor, aumentando la temperatura de humos y disminuyendo rápidamente el rendimiento. Si siguiera acumulándose hollín alcanzaría la chimenea, seguiría aumentando la temperatura de humos, creando problemas de seguridad a la instalación, bienes y/o las personas.

Por tanto el primer criterio será reducir al mínimo los inquemados como el hollín (átomos de carbono sin quemar) y el peligroso monóxido de carbono (CO).

Recordemos que el CO es un átomo de carbono que no ha terminado de reaccionar para formar CO2 y por tanto queda una parte de la energía por producirse.

El valor de monóxido de carbono será inaceptable para un profesional si alcanza las 200 ppm.

Consideraciones sobre las calderas de condensación actuales

En los generadores actuales no hay más remedio que observar en el manual técnico los valores nominales indicados por el fabricante del conjunto caldera-quemador, siendo el ajuste óptimo si se consiguen los valores indicados por el fabricante en las condiciones que establezca de potencia, temperatura y situación del aparato (tapas de la caldera abiertas o cerradas).

Habrá que observar:
  • Tiro o sobrepresión necesaria a la salida de la caja de humos del aparato.
  • CO.
  • % CO2.
  • Temperatura de humos.
  • Sobrepresión cámara de combustión.
  • Rango de potencia de funcionamiento.
  • Rendimiento nominal a plena carga y a carga parcial.

No nos engañemos pensando que podemos lograr un rendimiento superior al declarado por el fabricante, u otros valores de funcionamiento.

Ejemplos de valores específicos de algunas marcas de calderas de condensación de gas:

WOLF 24 kW.
Cámara abierta y máxima potencia
  • Para GN     8,8 ± 0,2 % de CO2.
  • Para GLP   9,9 ± 0,3 % de CO2.

Cámara cerrada y máxima potencia
  • Para GN     9 ± 0,2 % de CO2.
  • Para GLP   10,1 ± 0,3 % de CO2.


Cámara abierta y mínima potencia
  • Para GN     8,8 ± 0,2 % de CO2.
  • Para GLP   10,8 ± 0,5 % de CO2.

Cámara cerrada y máxima potencia
  • Para GN     9 ± 0,2 % de CO2.
  • Para GLP   11,1 ± 0,5 % de CO2.

Si observan uno a uno esos valores, podrán ver que cambian. Pero si tomamos otro modelo de Wolf u otro generador del mismo modelo pero distinta potencia, también cambiarán.

Si atendemos a los que nos indica otro fabricante como Viessmann, dice que su caldera de GN de 24 kW a potencia máxima deberá producir un CO2 entre 7,5-10,5 %, pero dejando estos valores donde se consiga el menor valor de CO, que puede alcanzar 1 ppm.

Una vez realizado el ajuste a potencia máxima (mínimo CO), en el caso de Viessmann nos pide que volvamos a comprobar los valores a potencia mínima donde será aceptable una reducción del porcentaje de CO2 entre 0,3 a 0,9 % por debajo del porcentaje a potencia máxima.

Para calderas de gasóleo de Wolf se nos indica que habrá que lograr unas determinadas temperaturas de humos, en el ajuste de la combustión, en función de la etapa de funcionamiento de un quemador de gasóleo. Y se nos indica que deberán lograrse con una presencia de oxígeno entorno al 5 %.

Otros fabricantes como Weisthaupt le dan mucha importancia a la sobrepresión de la cámara de combustión que deberá medirse con una columna de agua o un manómetro digital.

Recordemos que las calderas de condensación proporcionan un extra de rendimiento debido al aprovechamiento del calor latente al condensar los vapores de agua contenidos en los productos de la combustión.

En calderas de condensación se deberá utilizar la opción de medir la mejora del rendimiento debido al calor latente del vapor de agua condensada en el hogar de la caldera. Muchos analizadores disponen de esa opción (caldera de condensación).

Si el analizador no dispusiera de la opción condensación, se deberá añadir un complemento por condensación, αcond, en función del combustible, porcentaje de oxígeno y la temperatura de humos.

El complemento, αcond, a añadir al rendimiento de la combustión obtenido será:


Lógicamente, si a la salida de la caldera existiera un recuperador de calor, el análisis de la combustión se realizaría a la salida del mismo.

Observamos que cada combustible tiene distinto poder fumígeno (cantidad de productos de la combustión), y en función de la proporción de los productos de la combustión (oxígeno o exceso de aire), una temperatura de rocío distinta que facilitará o evitará que se produzca la condensación del vapor de agua contenida en los productos de la combustión.


Así el ajuste de un quemador propiciará o evitará la condensación, al variar el punto de rocío del vapor de agua contenida en los productos de la combustión.

Es importante realizar una última prueba de combustión antes de dar por concluido el trabajo asegurándose que las puertas y ventanas del local que alberga el aparato están cerradas, y por supuesto las chapas de caldera y quemador cerradas.


En este artículo han colaborado los apreciados José Manuel Alfaro, José Pascual Moreno, Roque Cutanda, Javier Martínez, Angel López y Agustín Rufino, entre otros.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Exposición de Biomasa del 10 al 13 de noviembre en Albacete


Desde hoy día 10 hasta el 13 de noviembre tendremos en Albacete una exposición gratuita sobre biomasa: "BIOMASA EN TU CASA
Esta se celebrará en el Paseo de la Feria de la localidad.

Es una exposición itenerante que cuenta con el apoyo de AVEBIOM y el IDAE.

El objetivo de la exposición es dar a conocer las ventajas de la biomasa, energía renovable disponible las 24 horas del día, y que puede ser usada para proporcionar calefacción y ACS en los hogares.


Está dirigida tanto al público general, como a profesionales, que podrán ver desde soluciones para el hogar como:
  • Estufas.
  • Hidroestufas para calentar radiadores.
  • Insertables como el de la imagen anterior.
  • Calderas individuales y colectivas.
  • Cocinas que emplean pellets como combustible.


Con los días tan frescos que han venido será una exposición interesante para los profesionales, como para los clientes. En las que se mostrarán ejemplos de ahorro al instalar biomasa como sistema térmico.


Seguro que es interesante, nosotros nos acercaremos a verla. Y os animamos a que vosotros hagáis lo mismo.



lunes, 10 de octubre de 2016

Flujo de Calor Suelo Radiante según Configuración

La Norma UNE EN ISO 11855-2 ha venido a recopilar diferentes configuraciones de los sistemas radiantes, y  proponer una metodología de cálculo que amplía las recogidas por la Norma UNE EN 1264. 

El flujo de calor emitido por una superficie radiante depende de:
  • Tipo de superficie: suelo, pared o techo.
  • Temperatura superficial y temperatura ambiente.
  • Dirección del flujo de calor.

Para sistemas de calefacción por suelo y refrigeración por techo, el flujo de calor, q, será:


Donde la temperatura del suelo será la media, y la temperatura operativa se expresan en ºC.

Para sistemas de calefacción radiante por techo:


Para sistemas de refrigeración por suelo:


Para sistemas de calefacción o refrigeración por pared:


Donde en todos los casos anteriores el coeficiente de transferencia de calor combina el efecto de convección y la radiación.

Existen muy diversas configuraciones de los sistemas radiantes y dentro de ellos son múltiples los factores que influyen en el flujo de calor emitido como diámetro y espesor de la tubería, conductividad de la tubería y el mortero de cemento, etc.

Existen 2 métodos de cálculo “simplificados” de la potencia de calefacción y refrigeración o bien de la temperatura superficial del pavimento:

  • Método de los elementos finitos (FEM), o potencia universal simple.

Este método se basa en una función de potencia simple como producto de todos los parámetros relevantes.

  • Método de la resistencia mecánica.

Este método se basa en el cálculo de la resistencia térmica equivalente entre la temperatura del fluido calefactor o refrigerante y la temperatura superficial.

El método a aplica depende del tipo de sistema, actualmente establecidos desde la A la G en función de la posición de las tuberías, construcción en hormigón o madera.

Método de la potencia universal o elementos finitos.

El método de la potencia universal simple emplea la ecuación:


Donde B es el coeficiente del sistema en W/m2.


es el multiplicatorio que tiene en cuenta los parámetros del sistema:

  • Revestimiento y conductividad de la tubería.
  • Espaciado o paso de las tuberías.
  • Diámetro de la tubería.
  • Acabado del pavimento.
  • Etc.
Este sistema se emplea en las configuraciones:


  • Tipo A, con tuberías empotradas en el enrasado o en el hormigón.
  • Tipo B, con tuberías empotradas externamente al enrasado.
  • Tipo C, con tuberías empotradas en el enrasado.
  • Tipo D, con sistemas con plano de sección.

Actualmente son muy comunes las configuraciones A y C.

Métodos por resistencia térmica

El flujo térmico entre las tuberías empotradas  y el ambiente o la superficie se calcula usando las resistencias térmicas que se forman entre los distintos medios (resistencia ascendente y la resistencia descendente).

Este método de cálculo se emplea para las siguientes configuraciones:

  • Tipo E, con las tuberías empotradas en grandes enlosados de hormigón.
  • Tipo F, con tuberías capilares empotradas en una capa en la superficie interior.
  • Tipo G, con tuberías empotradas en construcciones con suelo de madera usando placas conductoras de calor.


miércoles, 28 de septiembre de 2016

Cumplimiento de la Normativa de Seguridad Industrial - Ley de Industria - Régimen Sancionador

No existirán muchas cosas más desagradables que recibir sanciones por incumplimientos de la normativa vigente. Por ello hemos de conocer el régimen sancionador previsto en las normativas técnicas, como son el Reglamento Técnico de Gas, Reglamento de Instalaciones Térmicas, etc.

Conocer las contra prestaciones que puede acarrear no cumplir con los preceptos reglamentarios que rezan en los reglamentos, nos hará valorar en su justa medida si interesa o no cumplir la normativa.

La Ley 21 de 1992, Ley de Industria, regula entre otros aspectos el régimen sancionador administrativo, sin perjuicio de las responsabilidades civiles, penales o de otro orden que puedan concurrir.

Lógicamente previa a la sanción se abrirá un expediente para comprobar la infracción, imputación, pudiendo concluir con la imposición de la oportuna sanción.

Tipificación de las infracciones

Se pueden clasificar las infracciones en 3 categorías:
  • Muy graves.
  • Graves.
  • Leves
En función de su clasificación, las consecuencias económicas de la sanción que conllevan, el cual se valorará en función de:
  • La importancia del daño o deterioro causado.
  • El grado de participación del infractor y el beneficio que ha obtenido.
  • La capacidad económica del infractor.
  • La intencionalidad.
  • La reincidencia.
En el caso de infracciones graves o muy graves, podrá conllevar la perdida de obtención subvenciones y prohibición para realizar trabajos con las Administraciones públicas durante un tiempo (2 años para graves y 5 años para muy graves).

Además en caso de infracción muy grave, podrá acordarse la suspensión de la actividad o cierre del establecimiento por un periodo máximo de 5 años.


En función de la tipificación de la sanción la cuantía económica queda establecida en:
  • Leves: hasta 3005,06 euros, que serán sancionadas por el Órgano que reglamentariamente se disponga (normalmente las CC.AA.).
  • Graves: de 3005,07 a 90151,82 euros, que serán sancionadas por el Ministro Competente.
  • Muy graves: desde 90.151,83 hasta 601012,10 euros, que serán sancionadas por el Consejo de Ministros.
Siendo responsables del cumplimiento de los preceptos reglamentarios, y por tanto sancionables:
  • Propietario, director o gerente de la industria en la que se compruebe la infracción.
  • Proyectistas, directores de obra y profesionales que participan en la instalación, reparación, mantenimiento o inspeccion de equipos y/o aparatos.
  • Fabricantes, vendedores, etc.
  • Organismos, entidades y laboratorios.
Lógicamente en caso de existir más de un sujeto responsable de una infracción las sanciones se impodrán de manera independiente.

Infracciones leves

  1. La venta o instalación de productos o aparatos sin cumplir normas reglamentarias.
  2. El incumplimiento de los plazos reglamentarios.
  3. El incumplimiento de requerimientos o medidas cautelares por primera vez.
  4. La falta de subsanación de deficiencias leves detectadas en inspecciones o revisiones reglamentarias en el plazo señalado.
  5. La inadecuada conservación y mantenimiento de las instalaciones, siempre que no constituyan falta grave o muy grave.
  6. La falta de colaboración con la Administración.
  7. Negligencia en el cumplimiento de las obligaciones de la Normativa Industrial.
  8. Inexactitud, falsedad u omisión de datos de carácter no esencial en la declaración de responsable.
  9. Falta de comunicación a la Administración Pública de cualquier dato de carácter no esencial, incluido en la declaración de responsable o comunicación previa.

Infracciones graves

  1. La venta o instalación de productos o aparatos sin cumplir normas reglamentarias, cuando comporten daño o peligro grave para las personas, flora, fauna, cosas o el medio ambiente.
  2. La puesta en funcionamiento de instalaciones o equipos sin autorización, cuando así sea exigido.
  3. Realizar actividades sin disponer de la correspondiente autorización, inscripción o presentación de la declaración de responsable.
  4. No disponer de contratos de mantenimiento de las instalaciones con empresas habilitadas cuando así sea exigido.
  5. Ocultar o alterar datos de manera dolosa (voluntad maliciosa de engañar a alguien o de incumplir una obligación contraída), o bien la resistencia o demora en proporcionarlos.
  6. La resistencia de los titulares a permitir el acceso o facilitar información requerida por las Administraciones Públicas.
  7. Incumplimiento de requerimientos específicos y/o medidas cautelares de manera reincidente.
  8. Expedición de certificados, informes o actas cuyo contenido no se ajusta a la realidad.
  9. Redacción de proyectos o memorias cuyo contenido no se ajuste a las prescripciones reglamentarias.
  10. Inspecciones, ensayos o pruebas efectuadas por Organismos de Control de forma incompleta o cuyos resultados sean inexactos debido a la insuficiente constatación de los hechos o deficiente aplicación de normas técnicas.
  11. Incumplimiento de prescripciones dictadas por la Autoridad Competente.
  12. Inadecuada conservación y mantenimiento de instalaciones si ello puede resultar peligroso para las personas, flora, fauna, bienes o medio ambiente.
  13. Inexactitud, falsedad u omisión de datos de carácter esencial en la declaración de responsable.
  14. La realización de la actividad sin cumplir los requisitos exigidos o sin haber realizado la comunicación o la declaración de responsable inicial, cuando así sea exigido.
  15. La falta de comunicación a la Administración Pública competente de la modificación de cualquier dato de carácter esencial incluido en la declaración responsable o comunicación previa.
  16. Mantener en funcionamiento instalaciones sin haber superado favorablemente inspecciones, revisiones, o comprobaciones establecidas.
  17. Incumplimientos de la Normativa Industrial por negligencias graves que ocasionen riesgo para las personas, flora, fauna, cosas o el medio ambiente.
  18. Reincidencia leve que se le hubiese sancionado en el plazo de los dos años anteriores a la comisión de la misma.
  19. Acreditación e Organismos de Control por parte de las Entidades de Acreditación sin verificar totalmente los requisitos exigidos para aquellos.

Infracciones muy graves

  1. El incumplimiento doloso de los requisitos, obligaciones o prohibiciones
    establecidos en la Normativa Industrial siempre que ocasionen riego grave o daño para las personas, flora, cosas o el medio ambiente.
  2. Reincidencia por falta grave que se hubiese sancionado en el plazo de los dos años anteriores a la comisión de la misma.
  3. Negativa absoluta a facilitar información o prestar colaboración al personal inspector.
  4. Las tipificadas como graves, cuando de las mismas resulte un daño muy grave, o se derive un peligro muy grave e inminente para las personas, flora, fauna, cosas o el medio ambiente.

Prescripción

Por desgracia para los perjudicados, y para beneficio de los infractores, las infracciones prescriben.

Así respecto a la fecha de la consumación de la infracción prescriben:
  • Al año las infracciones tipificadas como leves.
  • A los tres años, las infracciones tipificadas como graves.
  • A los cinco año, las infracciones tipificadas como muy graves.
El cómputo del plazo de prescripción de la infracción y la consecuente sanción se iniciará en la fecha en la que se hubiera cometido la infracción o, si se trata de una actividad continuada, en la fecha de su cese.

Conclusión

La seguridad industrial tiene por objeto la prevención y limitación de riesgos, así como la protección contra accidentes y siniestros capaces de producir daños o perjuicios a las personas, flora, fauna, bienes o al medio ambiente, derivados de la actividad industrial o de la utilización, funcionamiento y mantenimiento de las instalaciones o equipos y de la producción, uso o consumo, almacenamiento o desecho de los productos industriales.

Tienen la consideración de riesgos relacionados con la seguridad industrial los que puedan producir lesiones o daños a personas, flora, fauna, bienes o al medio ambiente, y en particular los incendios, explosiones y otros hechos susceptibles de producir quemaduras, intoxicaciones, envenenamiento o asfixia, electrocución, riesgos de contaminación producida por instalaciones industriales, perturbaciones electromagnéticas o acústicas y radiación, así como cualquier otro que pudiera preverse en la normativa internacional aplicable sobre seguridad.

La Ley de Industria contiene un régimen sancionador administrativo de todas las materias de seguridad industrial como los servicios de ingeniería, diseño, consultoría tecnológica y asistencia técnica directamente relacionados con las actividades industriales.

También son de aplicación estas disposiciones sobre seguridad industrial, en todo caso, a las instalaciones, equipos, actividades, procesos y productos industriales que utilicen o incorporen elementos, mecanismos o técnicas susceptibles de producir los daños.